Un zoótropo, del griego zoe (vida) y trope (girar), también denominado zoetrope o daedelum es una máquina estroboscópica creada en 1834 por William George Horner, compuesta por un tambor circular con unos cortes, a través de los cuales mira el espectador para que los dibujos dispuestos en tiras sobre el tambor, al girar, aparezcan en movimiento.
Fue un juguete muy popular en la época y uno de los avances hacia la aparición del cine que se crearon en la primera mitad del siglo XIX (de WIKIPEDIA).
En nuestro caso, hemos construido una versión muy simplificada, consistente en un disco que tiene un dibujo diferente por cada cara de forma que, al hacerlo girar, da la impresión de que los dos dibujos se fusionan.
En la última visita de los alumnos y alumnas de 3º de ESO al CEMACAM “Los Molinos” de Crevillente, tuvimos la ocasion de ver en funcionamiento un molino americano que sirve para hacer funcionar una bomba de agua de émbolo alternativo.
Durante el primer trimestre (y parte del segundo), nuestros alumnos de 1º de ESO han construido un puente levadizo que ha quedado de maravilla (en la mayoría de los casos).
El puente ha ilustrado los contenidos que hemos dado en clase sobre estructuras y diseño, y ayudará a comprender mejor las máquinas y mecanismos e incluso, si nos da tiempo a añadirle un motor, los relacionados con electricidad.
Consta de una plataforma basculante sustentada por dos cerchas de estructura triangulada, dos estructuras porticadas fijas y un torno para levantar la pasarela de forma manual.
Incluimos un vídeo de los puentes realizados por 1º de ESO D, aunque los resultados de otros grupos son igual de buenos.
En el vídeo que acompaña a esta entrada podéis ver cómo se hacen las bolsas de plástico como las de los supermercados. Viendo al ritmo en que se fabrican y teniendo en cuenta lo que hacemos con la mayoría de ellas (tirarlas a la basura) cabe preguntarse si no sería mejor llevar a la compra bolsas reutilizables o el útil y clásico carrito de la compra. Merece la pena “asomarse” al siguiente enlace de Greenpeace:
En 1940 se construyó en Tacoma (EEUU) el que por entonces era el tercer puente más largo del mundo, con 1600 m de longitud y 850 m entre sus dos soportes. El proyecto original, del ingeniero Clark Elridge, planteaba la construcción de un puente convencional diseñado sobre conceptos probados y demostrados. En este proyecto, se preveía el uso de vigas horizontales de 7,5 m de espesor bajo el puente para aportarle rigidez. Pero un grupo de ingenieros encabezados por Leon Moisseiff, ingeniero muy reputado por diseñar el Golden Gate de San Francisco, propusieron a los promotores abaratar el proyecto utilizando vigas de sólo 2,4 m de grosor, con lo que además se conseguiría que el puente fuera más delgado y elegante. El diseño de Mosseiff fue el que se llevó a cabo.
El 7 de noviembre de 1940, a causa de un viento de sólo 65 km/h, el puente colapsó a causa de un fenómeno físico aerodinámico llamado “flameo”. Los torbellinos de aire originados por el viento al atravesar la estructura del puente causaron una oscilación que fue haciéndose cada vez más violenta al entrar en resonancia con la frecuencia natural de oscilación del mismo.
Vórtices de von Karmann
Desde entonces, el diseño de estos aspectos se cuida con especial atención y se hacen complicadas simulaciones matemáticas y en túneles de viento para evitar que se repitan desastres similares.
Durante el último trimestre del curso, hemos construido el robot que os presentamos aprovechando un brazo robot con mando a distancia que muchos de vosotros habréis tenido la ocasión de manejar alguna vez.
La idea original era la de construir un sistema que, controlado por medio de un ordenador a través de una placa controladora, fuese capaz de diferenciar bolas de color blanco o negro y depositarlas en cajas diferentes.
Decidimos “destripar” nuestro brazo robot y añadir una tolva llena de bolas y los elementos necesarios para conseguir nuestro fin. El lenguaje de programación utilizado es WinLogo y la controladora ha sido fabricada en el departamento.
Para diferenciar el color de las bolas, una LDR capta la luminosidad reflejada de la éstas al incidir la luz de un LED sobre ellas. La señal procedente de esa lectura se utiliza para activar un relé que enviará a la controladora un cero si la bola es negra y un uno si la bola es blanca, con lo que el programa actuará en consecuencia.
Mejor que dar aquí una explicación excesivamente detallada es ver el vídeo que acompaña a este artículo. Si escogéis Tecnología en 4º curso tendréis ocasión de profundizar en el tema de control programado.
Durante el tercer trimestre, nuestros alumnos de 3º de E.S.O. han realizado un interesante proyecto consistente en un teleférico con inversor de giro. La corriente eléctrica llega al motor a través de los mismos cables que sirven para colgarlo.
El mecanismo de tracción consiste en un carrete que gira con el motor enrrollado (por medio de un simple lazo) a una cuerda paralela a los cables de suspensión.
Cada equipo ha fabricado su propio teleférico y un mando que se conecta a una fuente de alimentación y a los cables de los que cuelga el mismo.
La electrónica digital está presente en nuestras vidas en multitud de aparatos de uso cotidiano. Cualquier dispositivo que necesite funcionar de manera automática, desde un termómetro digital al ascensor de tu casa, pasando por multitud de aparatos, como el microondas, la lavadora o un lector de CD, hacen uso intensivo de esta tecnología.
En 4º curso de ESO, nuestros alumnos se introducen en el conocimiento de esta rama de la electrónica, aprendiendo cómo se diseña desde cero uno de estos automatismos. Repasando conceptos previos de electrónica, conociendo los fundamentos de la lógica digital o el álgebra de Boole, llegan a plasmarlos en circuitos construidos por ellos mismos en proyectos como el que presentamos.
Se trata de un depósito que se va llenando de agua de forma lenta pero continua, simulando la recarga de un acuífero natural. Cuando el nivel del agua llega a un nivel máximo, una sonda lo detecta y el circuito pone en funcionamiento una bomba sumergida en el depósito que comienza a vaciarlo. Al llegar el nivel a otra sonda que marca el mínimo del que no puede bajar el agua, la bomba se para y el depósito comienza a llenarse de nuevo de forma lenta, repitiéndose el ciclo de manera continuada.